Invitado por “Atoute France”, he asistido recientemente, en Niza, al salón del turismo “Rendez –vous en France”, puedo asgurar que me ha enriquecido esa visita en cuanto a marketing y promoción turística se refiere, al tiempo que he recargado mis cinco sentidos al encontrarme con lugares tan icónicos como el Palacio de Festivales de Cannes, sede del festival Internacional de Cine, donde se otorga La Palma de Oro; tan cautivadores como el Monasterio fortificado de St. Honorat y su entorno, en la isla de Lérins; tan únicos como el casi recién inaugurado- Octubre de 2009- Museo Internacional de los Perfumes de Grasse y la fábrica de la Perfumería Fragonard; tan famoso, y con toda razón acreditado, como el restaurante Le Candille en Mougins; tan impactantes como la fábrica de cristal de Biot y, particularmente, las obras de excepcional belleza que alberga su Galería Internacional del Vidrio; tan divertidos y delirantes como, en el mismo Biot, la fiesta y procesión de los Templarios, completada con un original almuerzo bajo los pórticos del restaurante Les Arcades, cuyo dueño es un buen artista que enseña en las bodegas su propio museo; tan romántico como el culto pueblo de St. Paul de Vence constituido al completo en espacio de arte al aire libre y con edificios históricos bien conservados o renovados tal la capilla de penitentes que decoró Folon aunque murió poco antes de finalizar el trabajo, o tan grato como la generosa cata-degustación de vinos de ese pueblo y de la Provenza en una autentica bodega del siglo XIV, aun en servicio; tan a cuerpo de Rey -nunca mejor dicho- como la cena tras romántico recorrido nocturno por jardines y huertas y el sueño en cama bajo dosel, en Le Mas de Pierre, de la cadena Relaix-Chateaux; tan patriótico como la contemplación en éxtasis, en Vallauris Golfe Juan, del trabajo hecho, en 1952, por el compatriota Picasso en la, hoy, llamada Capilla Guerra y Paz del antiguo castillo y de su escultura situada en el centro del pueblo “L´homme au mouton”, así como la emoción con que los viajeros seguimos las instrucciones de Domique Sassi para conseguir en el taller de linograbado un acercamiento al pintor malagueño, de modo que todos salimos con una obra picassiana hecha de nuestra mano; tan instructiva y nutritiva como la visita a la ecológica Cooperativa Nerollium, en la misma localidad de Vallauris, donde la mermelada de tres frutas o de flor de naranja se degusta placenteramente, mientras se recorre una tienda donde ningún producto del campo, o para su cultivo, está ausente, y se prepara uno para seguir, en la tarde, una breve lección de alfarería de Gilles Compás; tan delicioso como recorrer, sabiamente guiados por las bellas gentes de su Oficina de Turismo, el casco antiguo de Niza, el Cabo, la Colina del Castillo, su esplendido y bellísimo Bulevar de los Ingleses, paralelo a la mar, y seguir a lo largo de todo el paseo marítimo hasta llegar al puerto y embarcar en una mañana de mar picado para contemplar la ciudad desde las aguas.
Sobre el enriquecimiento al que me refería, debo partir del hecho de que más de 600 expositores, procedentes de todas las regiones francesas, se dieron cita, bajo la rúbrica “Rendez-vous en France”, en su quinta edición, en el Palacio de Exposiciones- Acrópolis, de Niza, donde estuvieron al pie del cañón con sus mejor deseo de explicar a los visitantes los destinos y sugerentes productos que la industria turística gala ofrece a los amantes del viaje, y concertar negocios en su ámbito. De mi paso por ese salón tomo como lecciones algunos datos que en promoción del turismo considero enriquecedores. Son estos: 1)La profesionalidad de cuantos guías, conductores o personas han participado en el viaje y en la visita al salón del turismo y la amabilidad de que han hecho gala, ellos y los dirigentes de las instituciones turísticas, y de las empresas, especialmente las hoteleras y las de restauración. 2) El gusto con que se adornó la inauguración del Salón profesional con una muestra del famoso Carnaval, y la esplendidez de la clausura, celebrada en el Hipódromo de la Costa Azul ( Cagnes-sur-Mer), donde los asistentes pudieron disfrutar de varias carreras de sulky, mientras degustaban un coctel-cena espectacular, sobre todo en lo que hace al derroche de ostras y champagne que se consumieron en gran cantidad; los cestillos agotados eran constantemente renovados. 3) La preocupación por dar el mejor servicio al visitante de modo que para todos los actos los invitados dispusieran de autobuses para trasladarse desde o hasta los hoteles y que, aparte de varios puntos de oferta de cafés, refrescos y pastas, también los almuerzos, en el propio salón de exposiciones, eran gratuitos. 4) La existencia de una consigna gratuita en la sede del Palacio de Exposiciones a disposición de los invitados para dejar sus enseres o maletas. 5)La entrega a los periodistas invitados de un pase de tranvía, cómodo medio de transporte en Niza, válido para cuatro días. 6) La facilidad de que desde la sede de la exposición los agentes de viaje visitantes podían enviar, sin pago de franqueo, por correo, toda la documentación que quisieran hasta sus países de origen.
Durante mi última visita a La Paz he tenido ocasión de visitar el Museo Nacional de Arte, emplazado en un palacio del siglo XVIII de traza sobresaliente, no sólo en Bolivia, sino en toda la zona andina. El edificio que lo alberga fue hecho levantar por el abogado Francisco Tadeo Díez de Medina y Vidango, nacido en La Paz, en 1725, de la que fue alcalde en dos oportunidades; es de cal y canto y está en el centro histórico. La obra se terminó en el año 1775 y ocupa una de las esquinas de la plaza Murillo, antigua Plaza Mayor. En la fachada destaca una logia con diez arcos, en tanto el acceso se hace por una gran portada de piedra que se eleva tres pisos, y está esculpida con motivos del estilo barroco mestizo En su interior se encuentra un patio rectangular, donde destaca otra hermosa portada de piedra, decorada con cuernos de la abundancia repletos de papaya y variada iconografía local.
El edificio, hoy museo, se cree que fue ocupado, a mediados del siglo XIX, por la familia Arana, y por eso se le conocía como la "Casa de los Condes de Arana". Luego fue Hotel Gibert y más tarde Casino Español, pasando por otros dueños hasta que, en 1960, ya declarado Monumento Nacional, se adscribió al Ministerio de Educación. Entre 1961 y 1965, y gracias al empeño sucesivo del ministro José Fellman Velarde y el entonces concejal Hugo Banzer Suárez, luego presidente, se realizó la restauración y adaptación para destinarlo a su uso actual.
Tuve la suerte de disponer de una magnifica guía para mi reposada visita, no sólo al hermoso edificio, sino a las colecciones de textiles de la época virreinal, pintura, escultura, muebles y artesanías, que permiten dar una visión panorámica, y muy didáctica, del desarrollo del arte en el país, llegando hasta nuestro días. El origen de la colección de arte virreinal se remonta hacia 1940, cuando Cecilio Guzmán de Rojas, director de la Escuela de Bellas Artes, inició la recuperación del patrimonio cultural prehispánico y colonial. Posteriormente, el Fondo ha crecido con las donaciones de artistas, particulares e instituciones y con algunas obras decomisadas a quienes querían exportarlas clandestinamente. Fundamental ha sido, según me informan, la participación de los "Amigos del Museo"
La colección de pintura virreinal ofrece muestras desde el siglo XVI, con obras llegadas de Europa, como tablas y cobres de la escuela flamenca. De ese tiempo, el museo dispone de un buen número, entre las que me interesaron particularmente la " Adoración de los pastores", del manierista Pieter Aersten (1507-1575) y las planchas de cobre, con temas de la Circuncisión y la Inmaculada, atribuidas a Martín de Vos (1532-1603), uno de los últimos manieristas de Amberes que influyó mucho en el arte americano. Incluso, del taller de Rubens, se muestra el que parece ser un boceto de su "Última Comunión de San Francisco", y cuya obra final, pintada en 1619, se exhibe en el Real Museo de Bellas Artes de Amberes.
Entre otras muchas y significativas obras europeas, como español me emociona destacar una "Sagrada Familia", de Luca Cambiasso (1527-1586), pintor italiano que trabajó para Felipe II en El Escorial y un pequeño cobre de la escuela hispano flamenca de principios del XVII. Además del valor artístico, todo lo exhibido tiene un gran valor histórico, al formar parte de las primeras obras que llegaron al Nuevo Mundo en la zona andina, sirviendo de modelo e influencia en el arte local. En este aspecto es notorio el afán de los pintores, muchos de ellos religiosos profesos, de realizar cuadros que les ayudaran en su apostolado. Así la guía del museo me hacía notar cómo, al pasar el tiempo, el Espíritu Santo, tradicionalmente pintado como una paloma, en la nueva forma andina se fue variando y representando como una tercera figura humana, a fin de hacer más comprensible a los indios el misterio de la Trinidad. Es en el siglo XVIII cuando se produce el mayor número de trabajos dedicados a la población indígena y mestiza y aparecen en la pintura algunos mitos como el de la Pachamama, diosa de la tierra, que fuera identificada con la Virgen María, uniendo las culturas prehispánicas y la cristiana en un símbolo para ambas. Un ejemplo es la excepcional obra "Virgen Cerro".
El museo es eminentemente didáctico y sigue el curso de la historia del arte andino hasta nuestros días. Así puede advertirse cómo, hacia 1640, comienza la influencia del barroco español en el virreinato, especialmente con la importación de obras de Zurbarán y otros. De esta nueva tendencia, se encuentra en el museo el lienzo la "Visión de la Cruz" del español Francisco López de Castro, que trabaja en Charcas (hoy Departamento de La Paz) entre 1663 y 1684 en una serie de pinturas que recuerdan la obra de Murillo. Del barroco español surgen grandes maestros y dos importantes escuelas que se destacan por su estilo propio y amplia producción: La de Potosí y la paceña o del Collao en la zona del Lago Titicaca.
La escuela potosina se relaciona con Melchor Pérez Holguín, máximo pintor del virreinato durante el período 1660-1735. Su obra es considerada uno de los hitos de la pintura virreinal boliviana, predecesora de la pintura mestiza del siglo XVIII en Potosí.
De la escuela paceña o del Collao, nacida en la región del lago Titicaca hacia 1670-80, hay una buena muestra. Su principal figura es Leonardo Flores, pintor mestizo que se inspira en el Antiguo Testamento y es uno de los iniciadores del llamado estilo "mestizo". Su escuela se caracteriza por una profusión de joyas y telas amplias y aéreas en sus cuadros.
El paseo por el museo permite conocer también cómo surgió en la zona andina una nueva iconografía angélica. La más completa se halla en la iglesia de Calamarca (La Paz), en la que trabajó el anónimo Maestro de Calamarca, dejando un conjunto de ángeles jerarquías y arcángeles arcabuceros que se diferencia de la pintura occidental. Son ángeles cuyos ropajes y armas copian a los tercios españoles. De los exhibidos en el museo, destaca el Ángel arcabucero Asiel Timor Dei, una de las obras maestras de la pintura virreinal.
Otra importante escuela andina es la cuzqueña, que tuvo, durante los siglos XVII y XVIII. una gran producción. De esta escuela, enriquecen la colección del museo un San Miguel Arcángel y una Inmaculada del indio Diego Quispe Tito
La colección del siglo XIX, se caracteriza por el apogeo del retrato y cuenta con importantes ejemplos representativos de la nueva corriente neoclásica. Se ubican en el paso de siglo algunos lienzos entre las que se merece cita "El Cristo de Malta", firmada en 1785 por el pintor paceño Diego del Carpio, más conocido como retratista, y un "San José con el Niño", de Ambrosio de Villarroel que constituye buena muestra del academicismo de la escuela que se formó en Chuquisaca. Ya de pleno siglo son varios retratos de presidentes, como el de Adolfo Linares, y los de otros personajes importantes de la época.
En las salas de arte contemporáneo se reúnen, de la primera mitad del siglo XX, dos los pintores que, según la culta Licenciada que me guía, cambiarán el curso del arte boliviano: Cecilio Guzmán de Rojas y Arturo Borda. El primero, nacido en Potosí, es el mejor representante de la pintura indigenista. Igualmente se advierte a lo largo de la visita al museo que, a partir del año 1952, se produce un resurgimiento pictórico a lo largo de dos corrientes: los pintores sociales, identificados con los ideales políticos nacionalistas, que recurren generalmente a la pintura mural, representados por Alandia Pantoja en La Paz y Solón Romero con el grupo "Anteo", en Sucre, y formado por figuras de la pintura boliviana como Gil Imaná y Lorgio Vaca (el museo cuenta con obras de estos artistas); y los pintores denominados abstractos, que crearon una escuela nacional muy importante. Hay muestras de otro grupo que surge en los años sesenta y setenta, entre los que se encuentran Enrique Arnal, Luis Zilvetti y Ricardo Pérez Alcalá, y los hermanos Gustavo y Raúl Lara, que adoptan el realismo mágico a través de la máscara, las fantasías eróticas y el folklore. Una nueva generación es la de los críticos de la realidad, y no falta la obra de la última generación o "arte joven con nuevas propuestas".
Aparte de lo reseñado, el museo cuenta con una colección de Pintura Latinoamericana, iniciada en 1964 con la donación del norteamericano Joseph Cantor. Hay pintura de los cubanos Portocarrero y Cundo Bermúdez, del mexicano José Luis Cuevas y de otros autores. Posteriormente se ha incrementado con obras de pintores brasileños como Portinari, Mabe, Volpi y Di Cavalcanti. El conjunto se amplía con la inclusión de obras de Pérez Celis, argentino, y de los peruanos Szyslo y Pimentel.
La caótica situación que atraviesa España como consecuencia de estar gobernada por ineptos en un elevado tanto por ciento y por egoístas y mamones, en su acepción de chupar de la teta del Estado, en no menor porcentaje, bien puede calificarse de caótica, sin que se nos pueda tildar de exagerados. Pero si el momento histórico es grave, no lo es menos la cínica verborrea de quienes dirigen la política, manifestada en declaraciones infumables, en contradicciones salvajes y en afirmaciones tan hechas al albur que en cuestión de horas se "matizan" haciendo honor al desgraciado dicho de "donde dije digo, digo Diego".
La mentira y el cinismo rayan a tal altura que, al poco de haber expulsado de TVE a numerosos trabajadores, mediante un ERE, sale ahora el ministro Corbacho diciendo que hay que "acabar con la cultura de las prejubilaciones", cuando lo realmente necesario es acabar, mediante el oportuno cese, con la incultura de un ministro que considera cultura al adelanto de la jubilación para un grupo de personas. Y, ¿qué decir de la errática postura de aprobar ese ERE, mientras ingresan en TVE sobrinos y terceros y se tiene en pasillos a profesionales de todos los oficios y categorías, mientras se gasta el dinero en comprar producciones externas a productoras afines al PSOE o al Gobierno? La carta que circula estos días, redactada por trabajadores de TVE, pone los pelos de punta a quien no conociera ya el dispendio constante de dinero público en mantener inoperantes "en pasillos" a plantillas y medios técnicos -con rabia de los afectados- para encargar a empresas privadas, el trabajo, que podrían ellos hacer perfectamente.
Pero si hay alguien insuperable a la hora de ejercitarse en hacer una cosa y decir otra, es el propio Rodríguez Zapatero, quien acaba de "rezar" junto a Obama. En su "plegaria" ha destacado que "España es...cristiana, sobre todo cristiana", lo cual se acaba de evidenciar en una encuesta que señala cómo tres de cada cuatro españoles se declaran católicos, mientras el presidente y su Gobierno se vienen distinguiendo por una política de clara descristianización. El mismo personaje ha dejado boquiabiertos a nuestros asociados europeos hablando de exigencias para los países que no alcancen los objetivos económicos marcados por la Unión, prometiendo que España rectificará para cumplirlos y proponiendo cambios en el cálculo de las jubilaciones, al día siguiente rectificados ante la presión sindical. Claro que no hay que olvidar que es el hombre que, en plena crisis económico, negó que existiera, que al redactar el último presupuesto no incorporó ninguna de las advertencias que muchos economistas, el propio Bando de España y la Oposición le hacían y que cada vez que la cifra de parados aumenta y el dato sale a la luz, se conduele circunstancialmente, pero alza la voz para decir que, ya muy próximamente, veremos la recuperación. Pero, como el pastor que pedía el apoyo de sus vecinos, fingiendo que el lobo le atacaba - en el caso de ZP, el lobo es el PP- el presidente ha llegado al punto en que ni los suyos desean que siga gobernando un dirigente tan inepto. Al menos eso se desprende de la petición de José Maria Barreda, presidente de Castilla La Mancha y de varios barones del PSOE, aunque los paniaguados, como Montilla hayan salido al quite del presidente corneado, pidiendo respeto para él. Grave error, un presidente del Gobierno incompetente no merece más respeto que el debido a su persona, pero no el amén, ni siquiera de sus correligionarios, cuando mantiene en sus puestos a unos ministros, en general incapaces de resolver los graves problemas de este momento. Y, por si fuera poco, en plena crisis -y trágica para más de cuatro millones de españoles- muy recientemente ha permitido un aumento de los puestos públicos de libre designación.
Si en la política nacional hubiera hoy un solo justo, podríamos albergar la esperanza, aunque quede poco tiempo, de que España no acabe en la zanja. Pero mientras los justos se dan cuenta de que ya más aguante es imposible y deciden optar por una moción de censura que nos libre constitucionalmente de este Gobierno, siguen saliendo a la luz el partidismo y los egoísmos, como a modo de ejemplo, podemos traer el hecho de que, cuando aún el Estatuto de Cataluña sigue empantanado en el T.C., un cordobés, aupado con la anuencia de los separatistas al escudo presidencial de la Generalitat, reinventa las veguerías, sin más ventajas a la vista que enfrentar a instituciones provinciales, comarcales y locales en nuestra querida España catalana.
En fin, cuando el 9 de Febrero regresen nuestros padres de la Patria de sus vacaciones de 48 días, tal vez agradecidos de que el pueblo se las haya pagado tan largas, lleguen con los bríos necesarios para ofrecernos sin más dilaciones, una solución quirúrgica.
La gente tiene imaginación; no hay duda. Evo Morales acaba de inventar la huelga de hambre de Jefes de Estado para que el Parlamento apruebe las leyes que ellos desean. Es huelga de mucho mérito, pues aunque millones de seres humanos la practican por la indecente política de los gobernantes del mundo, Evo no tenía por qué. Pero ya ven, ha cogido un ramito de coca y se ha puesto un mate como único alimento mientras dura su reivindicación. Como Zapatero es buen amigo, tal vez se solidarice con él dentro de poco, si es que, como muchos piensan, sus nuevos vicepresidentes desacatan sus imposiciones ; aunque acá como no hay té de coca, tendría que acudir a un porro, que ya dijo Felipe González que no era del todo malo.
Otros listos son los munícipes de Gerona que van a multar al que no saque de casa al perro. Parece que no sólo el lince merece mucha protección de nuestras autoridades, sino también el perro. Y me parece bien porque es el mejor amigo del hombre, según dicen. Lo que no sé es el presupuesto que habrán aprobado para vigilar a los gerundenses y ver si sacan, o no, al can. Yo propondría que, para evitar gastos, en este tiempo de crisis, se encomiende la gestión a los paparazzis, que están acostumbrados a vivir 24 horas a la puerta de los famosos reales y de los famosillos que ellos mismos crean. Si los tales viven de apostarse ante los domicilios ajenos, se podrían repartir la faena y, entre vigilar a la Duquesa de Alba o a su Alfonso o esperar que salga de casa la ex de Jesulín, podrían atender también una calle por cabeza y comprobar si los dueños salen de casa, tantas horas como las autoridades quieren, con sus perritos, o perrazos. Hay padres que encierran a sus bebés para irse de fiesta, pero en esto como en lo del lince y el aborto, todavía hay diferencias. Y es que al fin y al cabo, ¿qué es el hombre sino un animal? Alguno racional, pero no abundan los de esta clase.
POEMA DEL PRESIDENTE
Cuando la bala vino,
parecía cansada
y se acostó, a mi lado,
en el suave diván
del bravo amigo.
Dijeron,
allá en el barracón,
los dos estudiantes,
que el corazón no tenía remedio..,
Y, al ver morir a un hombre,
pensé en el Presidente.
Raro,sí; pero había
una flor recién viva
de la que nada supe,
después de la explosión.
Y, del hoyo, en el campo,
donde el trigo subía
el mismo año pasado,
recogieron cascotes
para hacer una prueba.
Creo que, en retaguardia,
dijo el docto ingeniero
que el arma era maestra...
Y, al ver la tierra en llamas,
pensé en el Presidente.
Eramos cuatrocientos.
Más allá, otros millares
abrigaban la boca
de la sangre, igualmente.
Y, cada día, llegaba
el cochero de turno
y se llevaba a varios...
Muy cerca de mi puesto
se encelaban estrellas;
a la enfermera joven
le embargaban los vómitos,
y, al clavarme sus gritos,
pensé en el Presidente.
Después que los aviones
crearon el silencio,
flores de sangre anónima
se ofrecían al paso.
Y era todo un sendero
que no llevaba a nada.
La monja, destocada,
parecía de seda.
En el fondo, se aupaba
Un muro todavía...
Y, al contemplarme solo,
pensé en el Presidente.
Recuperado estaba.
La campiña era extensa
y, en primavera, todo
tiene valor profetico.
Iba nuevo: ¡ Otro hombre,
guerrero y confiado!
La bala parecía
llegar menos cansada...
Y, vidriados los ojos,
pensé en el Presidente.
El Presidente dijo:
«Hay que acabar con esto»
Y, en el acto, sumaron
un millón, los cadáveres.
Cuando ayer escribí que un céntimo de uro eran casi 17 pesetas, cuando no llega a dos. ¡Jugadas de las calculadoras y de la prisa!